Frutería mercado
El proyecto tiene como objetivo rediseñar un puesto de frutería en el Mercado de la Cebada, en Madrid para actualizar su imagen y mejorar la experiencia espacial tanto para el cliente como para el vendedor. La intervención se basa en una estética limpia y ordenada, donde el producto es el verdadero protagonista.
He apostado por el uso de materiales naturales y una paleta de tonos neutros que aportan luminosidad y coherencia al conjunto. El mobiliario expositivo en madera, elegida por su calidez y su capacidad para enmarcar la fruta sin restarle protagonismo, permitiendo que el color y la textura de los alimentos destaquen de forma natural. La disposición del mostrador favorece una lectura clara del producto y una circulación fluida en el interior.
El pavimento es un cerámico en tono gris oscuro, generando contraste y delimitando el área de trabajo, mientras que los paramentos se revisten con azulejo blanco, reforzando la sensación de limpieza, higiene y luminosidad, cualidades propias de un mercado tradicional.
La iluminación suspendida, distribuida de forma regular sobre el espacio expositivo, acompaña la geometría del puesto y realza visualmente la fruta, creando una atmósfera equilibrada entre lo funcional y lo estético. El resultado es un puesto de frutería que combina tradición y modernidad, respetando el carácter del mercado de la Cebada y adaptándolo a un lenguaje actual.